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En la Comisión de Superación de la Pobreza de la Cámara Baja, el proyecto es trella del gobierno sufrió algunos cambios bastante importantes. De partida dejó de llamarse “Sobre el Ingreso Ético Familiar”, para denominarse “Programa Social para las Familias en Situación de Pobreza y Vulnerables”. Además se modificaron algunos criterios para seleccionar a los beneficiarios.
En una maratónica sesión, en la que se aprobaron una decena de indicaciones al texto, la Comisión de Superación de la Pobreza despachó el proyecto de ley del Ejecutivo que establece el Ingreso Ético Familiar.
La propuesta legal (boletín 7992), que ya había sido despachada por la Comisión de Gobierno Interior, fue objeto de algunos cambios en este trámite, entre ellos el reemplazo del título del proyecto y la definición de sólo un instrumento de focalización para seleccionar a los beneficiarios de este programa de transferencias monetarias.
En todo el proceso de discusión y votación del proyecto participó activamente la Subsecretaria de Desarrollo Social, Soledad Arellano, junto a un grupo de asesores.
Uno de los cambios que se introdujo a la iniciativa, a través de una indicación del diputado Fuad Chahín (DC) que fue aprobada en votación dividida, sustituyó el título “Sobre el Ingreso Ético Familiar” por el de “Programas Social para las Familias en Situación de Pobreza y Vulnerables”.
Otra modificación se produjo en el artículo 21 del texto, donde se establecía que el Ministerio de Desarrollo Social “utilizará uno o más instrumentos técnicos de focalización” para seleccionar a la población beneficiaria de las asignaciones monetarias. Dicho texto fue reemplazado por una indicación del diputado Chahín que dispone que el Ministerio de Desarrollo Social “utilizará un instrumento técnico de focalización por cada grupo objetivo” de la población del país.
El diputado Chahín manifestó que “este es un proyecto que desde el nombre es poco franco, porque se apropiaba ilegítimamente de un concepto del salario ético que acuñó monseñor Goic. Este proyecto no es de un sueldo mínimo sino de bonos y transferencias del Estado a familias en situación de pobreza, así que esto se sinceró con el cambio de nombre”.
“Aparte de ello, logramos incorporar algunos elementos trascendentes. Primero, una indicación que va a permitir flexibilizar ciertas condicionantes para que las familias cumplan con las metas establecidas y puedan obtener estos bonos de acuerdo a la realidad de cada región. O sea, se van a establecer criterios diferenciados que permitan hacernos cargo de la diversidad geográfica y cultural de las regiones”, agregó el parlamentario.
También destacó que los cambios “van a generar una mayor articulación de la oferta de los distintos programas sociales a estas familias, es decir el Ministerio de Desarrollo Social podrá articularse con los ministerios de Educación, Trabajo, Salud o Vivienda para que estas familias tengan acceso preferente a las políticas públicas destinadas a los grupos en situación de pobreza”.
Respecto al instrumento de fiscalización, el diputado Chahín explicó que “es muy importante que los 190 millones de dólares al año que va a costar este proyecto lleguen realmente a las familias que lo requieren, que no se distribuyan de manera arbitraria o con criterio político, y para eso logramos que se cuente con un solo instrumento de focalización por grupo objetivo y un procedimiento claro para calificar a las personas y reclamar en caso de que alguien no fue considerado en estos bonos”.
Por su parte, la diputada María Angélica Cristi (UDI) opinó que “en general el proyecto quedó bastante bien pero hubo un permanente hostigamiento, especialmente del diputado Chahín, para modificar aspectos fundamentales del proyecto, entre ellos el título”.
“El concepto de ingreso ético familiar representa una filosofía donde se pone de relieve la dignidad de las personas más humildes y la posibilidad de darle herramientas para que puedan salir adelante por sí mismas, es más que ayuda asistencial, un subsidio o un bono. Por eso era fundamental mantener el nombre del proyecto, pero con mal espíritu y afán ideológico fue cambiado porque saben que es uno de los proyectos estrella del Presidente de la República”, indicó la legisladora.
Agregó que “otro elemento que fue alterado es el instrumento para determinar a los beneficiarios. Todos sabemos que la ficha de protección social está llena de imperfecciones y ha significado que muchas personas no reciban sus beneficios, por eso el proyecto proponía que se pudiera usar uno o más instrumentos de focalización. Pero se aprobó una indicación para que sea un solo instrumento, lo que resta la flexibilidad que se requiere para llegar a los grupos efectivamente más necesitados”. Fuente: Diario Cámara de Diputados 16 de marzo de 2012.- 265 veces leída |