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Señora Directora:
Y se terminó el plazo de inscripción de candidaturas para las elecciones municipales 2012. Ahora viene -formalmente- la etapa de campaña aunque ésta ya comenzó hace rato. En esta nueva etapa, será interesante observar cómo se comportarán los dirigentes y candidatos que promovieron y/o participaron, voluntariamente, de elecciones primarias en el bloque opositor, firmando un compromiso para respetar los resultados y adherir a la campaña del ganador.
Un rápido análisis de varias comunas de la Región del Bío Bío pone al menos una cuota de duda respeto del cumplimiento de la palabra empeñada y ratifica la desconfianza y credibilidad de los electores en los políticos. Tirándonos al agua veamos algunos ejemplos:
En Chiguayante, después de unas conflictivas primarias que incluso debieron repetirse, el candidato perdedor, el socialista Tomás Solís Nova, está respaldando a un ex militante del PS y no al candidato de su partido elegido por una abrumadora mayoría: Antonio Rivas, arrastrando incluso a un par de concejales o candidatos de la DC a ese molino. Situación similar ocurre con la ex precandidata también perdedora en esa contienda doña Paulette Pierart del PPD que, según indican adherentes de Rivas, silenciosamente apoya al candidato independiente patrocinado por Tomás Solís.
En Tomé, el ex DC, Eduardo Aguilera, que decidió participar -como independiente- y perdió ante la concejal del PDC Ivonne Rivas, declaró hace pocos días que será candidato a Concejal independiente por el PPD pero que no tiene candidato a Alcalde. La candidata del PPD es doña Ivonne Rivas quien ganó por una abrumadora mayoría al alcalde en ejercicio en la primaria más masiva de nuestra región. ¿Se puede entender esto?
En San Pedro de la Paz, el mapa muestra a muchos ex militantes de la Concertación tratando de desbancar al independiente y ex PPD Audito Retamal, que no participó de la primaria que eligió como candidato de bloque opositor al socialista Jaime Soto, sin embargo, el primero está recibiendo el apoyo, (contrariando los acuerdos de su propio partido) del candidato a concejal por Concepción y vicepresidente Regional del Partido Radical, el joven Augusto Parra y de varios militantes socialistas, demócratacristianos e incluso PPD. Simplemente patético.
En Ránquil, el DC, Felipe Rebolledo Sáez, ganó la primaria al PPD Rodrigo Aguayo, y éste, lejos de apoyar al ganador ,se ha convertido, según muchos amigos de esa comuna, en un solapado activista del candidato de la UDI.
En Lota, la candidata PS Angélica Huerta, que representará a la Concertación, no cuenta con el respaldo de muchos militantes de su partido que -vox populi- apoyan al candidato del MAS, Jorge Venegas.
No hablaré de Hualpén donde después de la lamentable situación de Marcelo Rivera, la oposición se encuentra de tal manera dividida que muchos de sus militantes no votarán por la candidata Fabiola Lagos.
En la Democracia Cristiana de Concepción, donde el ganador fue Alvaro Ortíz, hoy transformado en candidato del conjunto de la oposición, aún existen militantes de su partido que se niegan a incorporarse a la campaña del candidato ganador.
En el bloque de gobierno tampoco las aguas están muy quietas y darán, seguramente, para otro comentario.
En resumen, aunque estas anecdóticas situaciones difícilmente alterarán el cuadro global, reflejan -a mi modesto entender- cómo los intereses personales se sobreponen por sobre los intereses generales de los proyectos políticos y de los bloques existentes. Como este es un cuadro que cruza a todos, ya no sirven las órdenes de partido ni los tribunales de disciplina. En medio de este "caos político-electoral", valdría la pena que las personas involucradas, a lo menos, hicieran un mea culpa y respetaran la palabra empeñada.
GABRIEL REYES ARRIAGADA 1 de agosto de 2012.- 242 veces leída |