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Empresa Río Grande S.A ing resó este jueves e l estudio de impacto ambiental del proyecto “Central Termoeléctrica RG-Generación”, que usará carbón para producir electricidad. La inversión alcanza a mil 400 millones de dólares y dentro de los impactos negativos se reconoce un impacto serio y alto para la salud de la población.
Finalmente el anunciado proyecto de una nueva central termoeléctrica en la zona, se presentó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Pero su emplazamiento no será Penco, sino Coronel.
En efecto, Río Grande S.A, presentó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el proyecto "Central Termoeléctrica RG - Generación", con ubicación en la comuna de Coronel, en el sector denominado Puchoco, a 25 Km. al sur de la ciudad de Concepción. El proyecto sería instalado en tres terrenos contiguos, separados por una línea de ferrocarril existente y la Avenida Costanera.
Según se lee en el extracto del EIA, el proyecto consistiría “en una central termoeléctrica a carbón, con dos unidades de 350 MW que sumarían una potencia bruta de 700 MW, destinada al suministro de energía eléctrica al Sistema Interconectado Central. La central utilizaría como combustible dos tipos de carbón: Bituminoso y Subbituminoso. Las calderas operarían quemando sólo carbón bituminoso ó una mezcla de 70 y 30% en peso de carbón bituminoso y subbituminoso respectivamente”.
La inversión se estima en US$ 1.400.000.000 (mil cuatrocientos millones de dólares), anticipándose que el proyecto tendría una vida útil de 30 años y que su construcción y puesta en marcha tomarían 39 meses.
Durante la fase de operación, esto es desde que comienza la generación eléctrica, se emplearía la tecnología de combustión en caldera del tipo carbón pulverizado, lo que permitiría usar carbón bituminoso y subbituminoso, el que sería previamente pulverizado por molinos.
“Con el fin de cumplir con la normativa sobre calidad del aire vigente en la actualidad en el país y la futura norma de emisión para centrales termoeléctricas, las unidades de la Central estarían equipadas con un sistema de control de emisiones de última generación, consistente en: quemadores tangenciales de baja formación de Óxidos de Nitrógeno (NOx), desnitrificadores del tipo reducción selectiva no catalítica (SNCR) para el abatimiento post combustión del NOx, una Planta Desulfurizadora de Gases por medio de agua de mar (Seawater Flue Gas Desulfurisation ó SW-FGD) con torres de absorción independientes para cada unidad con una eficiencia de un 90% y Filtros de Material Particulado del tipo Filtro de Manga con un 99,8% de eficiencia”.
Al identificar los impactos que generaría el proyecto en sus distintas fases, hay uno que se reconoce como de importancia “negativa alta y seria” que se produciría en la fase de operación. Se trata del “Riesgo para la salud de la población por emisión de contaminantes atmosféricos, debido a que el proyecto se ubica en un área declarada latente para MP10”.
Las medidas que se proponen para mitigar este impacto son la implementación de un plan de pavimentación, arborización de áreas verdes u otra medida a definir en conjunto con las autoridades, según las necesidades de la comuna de Coronel.
Otro impacto que se reconoce tiene que ver con la "Modificación de actividades productivas dependientes de la extracción de recursos naturales”. Para mitigarlo, se propone desarrollar un estudio de las áreas de manejo, con el fin de determinar la dependencia económica y social en relación a estas áreas, originadas en la explotación para erizos, lapa negra, lapa reina y loco; el estudio incluirá además mediciones de larvas y huevos de especies comerciales con el fin de establecer futuras responsabilidades por disminución de ejemplares en las áreas de manejo.
Este estudio se presentará a la autoridad marítima para su validación y tomará como base los datos y estudios históricos levantados por dicha autoridad y la información levantada en terreno.
Asimismo, se indica que se elaborará e implementará un Plan de Compensación de Ingresos Productivos asociado a las cuotas de extracción del área de manejo de Caleta Maule, en caso de que el estudio señale que el proyecto provoca una modificación de actividades productivas.
Otros impactos identificados tienen que ver con el aumento del ruido o presión sonora, durante la fase de construcción; pérdida de hábitat por construcción de Obras de captación y descarga de agua de mar; y también se menciona el “riesgo para la salud de la población por emisión de contaminantes atmosféricos”, entre otros.
Zona saturada y Ministerio de Medio Ambiente
La presentación de este Estudio de Impacto Ambiental se produce en un momento bastante especial. Por un lado, existen antecedentes respecto de la superación de la norma de los niveles de emisión en cuanto a material particulado, lo cual llevaría a solicitar la declaración de zona saturada en Coronel y Talcahuano. Sin embargo, tal situación aún no se ha producido, lo que sí está en proceso de implementación es el Plan de Prevención de Contaminación Atmosférica de la zona de latencia, que también introduce algunas exigencias y limitaciones a las antiguas instalaciones industriales y a las nuevas.
De hecho el propio director regional de Conama, Bolívar Ruiz ha dicho que en el caso de Coronel el principal problema es que la calidad de aire de dicha comuna está ya muy deteriorada producto no sólo de la termoeléctrica que ya funciona hace más de tres décadas, sino a las industrias pesqueras y otras actividades que han ido afectando el aire coronelino. La situación es delicada en la actualidad y si se instala una tercera generadora termoeléctrica, la calidad del aire se verá aún más afectada.
El otro aspecto que hay que considerar es la instalación de la nueva institucionalidad ambiental, es decir, el Ministerio del Medio Ambiente, cuya ley considera la eliminación de las Coremas y Conamas, y la creación del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, que cumplirá la tarea de evaluar los proyectos que deban someterse a este proceso. Además habrá una instancia fiscalizadora, que es la Superintendencia de Medio Ambiente.
La total implementación de esta nueva institucionalidad tardará un poco y puede significar retrasos y demoras en la revisión de los nuevos proyectos. Mientras, la ciudadanía que se sienta afectada por este nuevo proyecto termoeléctrico en la zona, podrá entregar sus observaciones en el marco del proceso de participación ciudadana, que se prolongará por 60 días. Los antecedentes del estudio se pueden conocer en las oficinas de la Conama regional, ubicadas en Lincoyán 145, Concepción o en la Municipalidad de Coronel.
Por Tribuna del Bío Bío 26 de febrero de 2010.- 6594 veces leída |